饾槢饾槍饾槙饾槢饾槇饾構饾槍饾槞饾槚 饾槍饾槙 饾槜饾槇饾槓饾槕脕饾槙: 饾槒饾槍饾槞饾槍饾槙饾槉饾槓饾槇 饾槧 饾槈饾槞饾槇饾槤饾槣饾槞饾槇 饾構饾槍 饾槗饾槇 饾槏饾槇饾様饾槓饾槗饾槓饾槇 饾槤脕饾槡饾槝饾槣饾槍饾槨

Hay experiencias que, siendo sincero, muchas veces no s茅 bien c贸mo contar. No porque me falten las palabras, sino porque siempre he tratado de que, cuando cuento algo, te sientas identificado o sientas que est谩s ah铆, viviendo cada momento como si tambi茅n lo hubieras visto.

Y creo que lo de hoy empieza mucho antes de ese d铆a. Empieza cuando uno es ni帽o. Cuando descubre el mundo del toro y, sin entenderlo, todo te emociona, pero tambi茅n todo te genera dudas. ¿D贸nde viven los toros? ¿C贸mo se cr铆an? ¿Por qu茅 son tan bravos? Y mientras m谩s conoces, m谩s preguntas aparecen. En alg煤n punto, entre esas dudas, aparece una palabra: TENTADERO. Y con ella, una idea que uno apenas alcanza a entender. Sabes que es importante, sabes que tiene que ver con el origen de todo, pero no terminas de comprenderlo… hasta que lo vives.

Hace un par de semanas recib铆 la invitaci贸n del matador Nicol谩s V谩squez para asistir a un tentadero en la ganader铆a de su familia, Paij谩n. Y desde ese momento supe que no era un d铆a cualquiera. No era solo ir a ver vacas. Era, de alguna manera, acercarme a todas esas preguntas que me hice desde ni帽o.

El viaje empez贸 temprano, muy temprano. A las 3:30 de la ma帽ana salimos desde Chiclayo rumbo a Paij谩n junto al tambi茅n matador Joselito Ord贸帽ez, llegando aproximadamente a las 7. El camino se hizo corto, no por la distancia, sino por la emoci贸n de una nueva experiencia.

Paij谩n es un lugar especial. Un pueblo donde el toro y el Caballo de Paso son parte del d铆a a d铆a. Donde todos se conocen y todos est谩n ligados a los toros, a los caballos o a ambas; es una tierra de toreros. Al llegar a la casa de la familia V谩squez, nos encontramos con “Jorge”, quien estaba descargando las vacas.

Y como dec铆a mi abuelo: “A donde te vayas tienes que ser acomedido”.

Nos acercamos y empezamos a ayudar. Hab铆a cuatro vacas y una becerrita, ese era el lote de hoy. Luego de saludar a nuestros anfitriones y protagonistas de la tienta de hoy, ya en la plaza de tientas, me detuve a mirar con calma. Un azulejo marcaba como fundaci贸n de la plaza 1984. Y no pude evitar pensar en todo lo que ha pasado ah铆 dentro. En todas las decisiones que se han tomado. Porque un tentadero no es cualquier cosa.

El tentadero es la prueba de selecci贸n m谩s importante dentro de una ganader铆a de lidia. Es donde se define el futuro. Donde las vacas, generalmente con dos a帽os, se torean por primera vez para evaluar su bravura, su comportamiento, su forma de embestir. No es solo ver si embisten: es ver c贸mo lo hacen.

Lo que se busca depende de la ganader铆a, pero los puntos generales son: la prontitud, la fijeza, la repetici贸n, la humillaci贸n, la clase, etc. Se observa si acuden al caballo, c贸mo empujan, cu谩nto fondo tienen. Cada detalle cuenta. Porque de esas decisiones depende todo lo que vendr谩 despu茅s.

Antes de iniciar, al estar todos reunidos, don An铆bal V谩squez, su hijo, el matador An铆bal V谩squez, la prensa, j贸venes invitados, aficionados, pude entender otra cosa: que lo que estaba viendo no era solo una ganader铆a. Era una historia. La historia de una familia.

Porque lo que hoy es Paij谩n no se entiende sin lo que empez贸 mucho antes, con don An铆bal V谩squez Montoya. Un hombre de esta tierra, de Paij谩n, que hizo del caballo de paso peruano lo que hoy conocemos. Una afici贸n heredada, trabajada, sostenida con esfuerzo. Una tradici贸n que luego pas贸 a sus hijos, entre ellos don An铆bal V谩squez Nacarino y don Luis V谩squez Nacarino, referentes indiscutibles en la crianza del caballo de paso en el Per煤.

Don An铆bal V谩squez Nacarino, ya en los a帽os ochenta, dio un paso m谩s. Decidi贸 formar una ganader铆a de lidia con una idea clara: apostar por un hierro serio, con categor铆a. Y as铆 nace la ganader铆a de toros Paij谩n. Con el tiempo, ese proyecto no solo se sostuvo, sino que creci贸. Se consolid贸. Se volvi贸 referencia. Y junto a 茅l, los hierros de La Vi帽a y El Olivar terminaron de construir una casa ganadera que hoy es sin贸nimo de bravura en el Per煤.

El ganadero Don An铆bal V谩squez Nacarino

Y eso no es casualidad. Porque mantener ese nivel durante a帽os no depende de la suerte. Depende del rigor. Del criterio. De la capacidad de observar, de corregir, de elegir bien. Y el tentadero es precisamente el coraz贸n de todo eso, y yo ese d铆a lo vi.

Vi al matador An铆bal V谩squez de las Casas toreando con una naturalidad y con una facilidad que no se improvisa. Vi c贸mo, despu茅s, se acercaba a su pap谩. C贸mo conversaban, analizaban y seguramente decid铆an. Vi a Nicol谩s V谩zquez, entendiendo su ganado, exigi茅ndose, metido en lo que hac铆a, con mucha torer铆a y mucho conocimiento. Aqu铆 hay formaci贸n, hay herencia y hay continuidad. Tres generaciones mirando el mismo animal, buscando lo mismo: bravura.

El matador de toros An铆bal V谩squez

El matador de toros Nicolas V谩squez

El tentadero avanzaba en un silencio absoluto. Solo lo esencial: la embestida, el caballo, la arena, la respiraci贸n. Incluso el calor parec铆a parte de la prueba.

Tambi茅n participaron novilleros que dejaron muy buenas sensaciones. Jes煤s Rojas es un torero hecho en esta casa. Ha crecido ah铆, conoce el ganado, y se le vio con mucha intenci贸n, toreando con firmeza, sobre los ri帽ones. Ya lo hab铆a visto con ganas en otras plazas, y es bonito ver c贸mo sigue avanzando en su preparaci贸n.

El novillero Jes煤s Rojas
Ronel V谩squez, que me sorprendi贸 por su claridad, lo conoc铆 apenas, pero con actitud y gran capacidad, transmitiendo mucho a los que lo est谩bamos viendo y demostrando conocimiento. Coloc谩ndose, con temple y mando.

El novillero Ronel V谩squez
Joselito Ord贸帽ez, que volv铆a a una casa que conoce. 脡l ha pasado parte importante de su formaci贸n en Paij谩n, con una conexi贸n evidente con el ganado, dejando muy buenos momentos, recordando seguramente todo lo que ha vivido ah铆.

El matador de toros Joselito Ord贸帽ez
Y luego est谩 Sebasti谩n. Un ni帽o… hasta que pisa el ruedo.

Ah铆 cambia todo. Se transforma. Se pon铆a de rodillas, se la pasaba por la espalda, se entreg贸 y perdi贸 el miedo. Con la muleta estuvo fenomenal, templando las embestidas de la becerra, que era muy brava y con mucha fuerza. Y los molinetes, ¡con qu茅 clase! Para 茅l tal vez sea un juego todav铆a, pero ojal谩 el tiempo nos d茅 un nuevo torero peruano, que en la sangre ya lo tiene.

Sebasti谩n


Y luego apareci贸 algo que, para m铆, fue igual de importante: los j贸venes.

Muchos hab铆an sido invitados. Algunos se animaron a meterse, especialmente con la becerrita que sali贸 con una bravura impresionante. Yo me anim茅 a entrar con una vaca, y con ello me doy cuenta de que esto tambi茅n se trata de eso: de dar espacio, de ense帽ar, de permitir que otros descubran este mundo. Tambi茅n entend铆 el miedo. Pero no como algo que te frena, sino como algo que te empuja. Entend铆 que torear es dif铆cil, pero m谩s dif铆cil es hacerlo bien. Y entend铆, sobre todo, lo distinto que es estar dentro.

J贸venes aficionados

La jornada sigui贸 entre conversaciones, caballos y momentos que tambi茅n forman parte de esto. Porque en Paij谩n el toro no se entiende sin el caballo. Sin esa otra herencia que tambi茅n ha dado nombre a esta tierra, con ejemplares que han marcado historia y han llevado el nombre de Paij谩n a lo m谩s alto.

Al final del d铆a, m谩s all谩 de todo lo que vi, me quedo con algo muy claro. Esto hay que vivirlo. Porque puedes leer, puedes preguntar, puedes imaginar… pero nada reemplaza estar ah铆. Ver c贸mo se decide el futuro de un animal, disfrutar de algo tan bonito con la gente que quieres y entender el nivel de detalle que requiere mantener una ganader铆a durante a帽os. Valorar lo que hay detr谩s de cada toro que sale a una plaza.

Y tambi茅n entender que detr谩s de todo eso hay familias. Familias que sostienen esto en el tiempo. Que lo trabajan. Que lo cuidan. Que lo viven. Y en ese sentido, lo de la familia V谩squez no es casualidad. Es consecuencia.



Lo 煤ltimo que te tengo que decir es: disfruta de tu afici贸n. Ac茅rcate. Aprende. Y si tienes la oportunidad de vivir algo as铆, hazlo. Porque ojal谩, la pr贸xima vez, no tenga que cont谩rtelo. Ojal谩 est茅s ah铆.

Jorge Abanto 

Herencias en el Albero

Comentarios

Entradas populares